martes, 4 de febrero de 2014

¿Podría el universo contraerse catastróficamente en cualquier momento?

¿Dejará de existir algún día el universo? En caso de que así sea, ¿qué ocurrirá para que deje de existir?

Si el universo deja de expandirse y las galaxias dejan de alejarse unas de otras para hacer justo lo contrario, al cabo de un tiempo toda la materia del universo acabará concentrándose en un agujero negro colosal, lo que se conoce como Big Crunch.

Si el universo sigue expandiéndose, tal vez los sistemas solares y acaso las galaxias mantengan su cohesión, aunque aislados unos de otros por un vacío inmenso e insondable. O quizá la fuerza que impulsa a la aceleración de esa expansión, la Energía Oscura, acabará afectando a la materia de un modo mucho más directo, derrotando a la gravedad incluso en distancias cortas, hasta que toda la materia, incluyendo los agujeros negros, se desintegre en lo que se conoce como el Big Rip, o Gran Desgarrón. Sobre esta última teoría, con motivo de la presentación de un estudio a su favor, hablamos en un artículo (http://noticiasdelaciencia.com/not/4953/) publicado en NCYT de Amazings el 20 de agosto de 2012.

Ahora se han presentado las conclusiones de otra investigación, según las cuales el universo se contraerá, pero no de un modo progresivo como ocurriría si cesara la expansión y toda la materia del universo se agrupara paulatinamente, sino de una manera súbita y drástica, mediante un proceso comparable al cambio relativamente súbito de estado que se produce cuando, al bajar la temperatura, llega un momento en que un líquido se solidifica y al hacerlo cambian de manera crítica bastantes de sus propiedades.

Recreación artística de una implosión del universo. (Imagen: Jorge Munnshe en NCYT de Amazings)

A través de cálculos y estimaciones, el equipo de Jens Frederik Colding Krog, del Centro de Cosmología y Fenomenología de la Física de Partículas, de la Universidad del Sur de Dinamarca, ha llegado a la conclusión de que, tarde o temprano, un cambio radical en las fuerzas del universo hará que cada pequeña partícula en él se vuelva extremadamente pesada. Todo, desde cada grano de arena en la Tierra, hasta cualquier astro del universo, se volverá miles de billones de veces más pesado de lo que lo es ahora, y esto tendrá consecuencias desastrosas: el nuevo peso comprimirá toda la materia en una pequeña bola supercaliente y superpesada, y el universo tal como lo conocemos dejará de existir.

Lo más inquietante de tales conclusiones es que, según sus autores, esta contracción catastrófica del universo podría ocurrir en cualquier momento, incluso mañana mismo, y no necesariamente en un futuro distante como se suele predecir en otras teorías sobre la extinción del universo. "La transición de fase se iniciará en algún lugar del universo, y se extenderá desde allí. Tal vez la implosión ha comenzado ya en algún lugar del universo y en estos momentos va camino de engullir al resto del universo. Tal vez la contracción está comenzando aquí y ahora. O tal vez comenzará muy lejos y dentro de mil millones de años. No lo sabemos", explica Jens Frederik Colding Krog.

Este proceso violento es una transición de fase y es muy similar a lo que ocurre cuando, por ejemplo, el agua se convierte en hielo o un imán se calienta mucho y pierde su magnetización. La transición de fase del universo se producirá si se crea una burbuja donde el Campo de Higgs asociado a la partícula de Higgs alcance un valor diferente que en el resto del universo. Si este nuevo valor resulta ser de energía más baja de lo normal y si la burbuja es lo bastante grande, dicha burbuja se expandirá a la velocidad de la luz en todas las direcciones. Todas las partículas elementales dentro de la burbuja poseerán masa, siendo mucho más pesadas que si estuvieran fuera de la burbuja, y por lo tanto se pueden juntar y formar centros supermasivos.

"Muchas teorías y cálculos predicen tal transición de fase, pero ha habido algunas incertidumbres en los cálculos anteriores. Ahora hemos realizado cálculos más precisos y vemos dos cosas: Una es que el universo probablemente se derrumbará sobre sí mismo. La otra es que esa implosión es aún más probable que lo previsto por los antiguos cálculos", explica Jens Frederik Colding Krog.

En la investigación también han trabajado Oleg Antipin, Marc Gillioz, Jens Area, Esben Mølgaard y Francesco Sannino.

viernes, 13 de diciembre de 2013

La relación entre creatividad y enfermedades mentales




Los genios están un poco locos, o al menos, eso dicen. Lo cierto es que los estudios científicos confirman que existe una relación entre creatividad y enfermedades mentales, aunque no es una regla infalible.



La creatividad y los trastornos mentales

De los once premio Nobel de literatura estadounidenses, cuatro de ellos eran alcohólicos: Sinclair Lewis, Eugene O'Neill, William Faulkner y Ernest Hemingway. Además, Franz Kafka tenía depresión y ansiedad social, Leon Tolstoy era depresivo y con tendencias suicidas, Virginia Wolf estaba diagnosticada de depresión, al igual que Winston Churchill.

Según un estudio realizado por el Instituto Karolinska (Suecia) en más de un millón de personas, los profesionales creativos tenían un 8% más de probabilidades de sufrir trastornos mentales respecto a las personas que se dedicaban a otro tipo de profesiones -por ejemplo, médicos, abogados o profesores-.



Los escritores son los que salen peor parados de esta investigación, ya que tenían un mayor riesgo de sufrir trastornos de ansiedad (38%), bipolaridad (121%), esquizofrenia, depresión y abuso de sustancias -alcohol y drogas-. Además, tiene el doble de probabilidades de suicidarse que personas que se dedican a otras profesiones.

Por su parte, los bailarines, científicos, los fotógrafos y otros productores creativos tenía una tendencia mayor a sufrir trastorno bipolar respecto a otras profesiones, pero las tasas eran menores que las de los escritores. En general, el grupo de personas dedicadas a profesiones relacionadas con la creatividad solían tener un núcleo familiar con parientes cercanos que sufrían de anorexia, de autismo o de otras enfermedades mentales, aunque ellos no tuvieran ninguna.

En esta investigación también se definió la creatividad en base a tres aspectos: la personalidad -rasgos propios como la curiosidad-, el proceso -lo que ocurre en el cerebro durante el acto creativo- y el producto.

¿Por qué están tan marcados los escritores?

Probablemente porque se necesita mucho tiempo antes de poder ver algo publicado, además de que necesitan mucho esfuerzo para conseguir información, espera que no se produce en otras ocupaciones, y que puede desequilibrar a la persona


La importancia de la investigación

Todos estos trastornos pueden dar aspectos beneficiosos a la creatividad y el ingenio, lo que abre una nueva puerta en el ámbito de la psiquiatría: un enfoque diferente de tratar las enfermedades mentales como la esquizofrenia o la bipolaridad, que permitirán aprovechar lo bueno de la situación y mejorar los aspectos negativos. Se deja de ver todo blanco o negro, y se comienzan a ver matices. Sin embargo, tampoco debemos idealizar a los enfermos mentales, ya que sin duda alguna, necesitan atención.

De esta forma, parece demostrarse una relación entre la creatividad y las enfermedades mentales, aunque se le da un nuevo enfoque más allá del escritor loco. ¿Tú que piensas al respecto?

martes, 10 de diciembre de 2013

La Lanza del Destino y los Misterios Andinos





Por Dennis Morales Iriarte


No ha debido haber un momento en la Historia Universal en el que los mitos dejaran de mezclarse con lo más hondo del subconsciente humano, sin importar las culturas o los tiempos que las separan. La cornucopia de conocimientos ancestrales se refleja hasta en lo más alto de los Andes, con culturas tan ricas y arraigadas en un estilo de vida duro propio de aquellas altas montañas y frías punas. La lectura de “La Lanza de Longinos” El Conjuro del Abrigo Negro de Sisina Anze nos sumerge en vivencias milenarias que nunca podríamos concebir en nuestros cómodos mundos urbanos, tan apresurados sino frívolos e impersonales.

La autora, reconocida como artista de obras literarias por el Estado Plurinacional de Bolivia, ha sabido fusionar con total éxito no sólo elementos tradicionales alto-andinos sino también hechos históricos, propios de una Europa consumida por la Segunda Guerra Mundial, y otros más bien de puntual actualidad en un mundo como se concibe hoy plagado de la omnipresente tecnología.

Los hechos acaecidos en esta obra empiezan con el acervo magistral de historias narradas en el aclamado “Abrigo Negro” (2009), hoy reconocido como texto de lectura en la enseñanza secundaria en Cochabamba, Bolivia. Aquella obra seminal empieza imbuyendo al joven lector en la maravillosa mitología andina, en usanzas de la comunidad minera y del minero como forjador de sus propios mitos a través de los siglos de ardua labor. Asimismo aparecen por primera vez elementos del misticismo europeo que trascienden fronteras hasta llegar impunes hasta nuestro propio país, dejándonos con el pasmo literario a todos aquellos afortunados que ya leímos esa primera novela.

La presente obra representa una continuación de la novela El Abrigo Negro, aunque ésta podría fácilmente ser leída independientemente de la anterior, ya que los eventos narrados pertenecen a líneas temporales excluyentes y protagonistas muy disímiles, que al final logran complementar una nueva trama a este monumental esfuerzo de la autora. Si bien es cierto que el misticismo conflagrado en la gran guerra repercute de igual forma en “La Lanza de Longinos” El Conjuro del Abrigo Negro, ahora la historia toma lugar en nuevas locaciones del altiplano boliviano, todas plagadas de fantásticas costumbres milenarias que ni siquiera la colonia española pudo erradicar. Aparece el Tinku como un guerrero de sus tradiciones, luchando contra el olvido del tiempo y de las nuevas generaciones a veces renuentes de tan maravilloso legado.

“La Lanza de Longinos” está escrito en un lenguaje tácito, hace gala de un esfuerzo épico de recopilación histórico-cultural y entrega lo que promete.





miércoles, 6 de noviembre de 2013

10 interesantes curiosidades sobre el Universo





El universo es todo: es el lugar donde vivimos, es uno de los mayores misterios sin resolver, es el todo y la nada, un lugar donde todo cambia y del que sabemos poco. ¿Crees que sabes mucho sobre el universo? Entonces, no te pierdas estas curiosidades acerca del Universo a continuación.


1.  Para entender el universo, debemos entender lo más pequeño



A medida que los científicos empezaron a investigar el Big Bang, se dieron cuenta que mientras más atrás iban en el tiempo, se iban encontrando con un universo más pequeño, más caliente y más denso, regido por energías extremadamente altas. Estas condiciones se dieron en el ámbito de la física de partículas, por lo tanto, para entender el universo, se tienen que empezar a estudiar en profundidad las cosas más pequeñas del mismo.

2. Las galaxias buscan separarse lo más posible una de la otra


Las galaxias se están separando la una de la otra a un ritmo cada vez más acelerado, lo que lleva a la conclusión de que, probablemente, el universo podría finalizar en el llamado Big Rip, un desgarro del mismo. Los científicos que creen en este final tan catastrófico se basan en la idea de que esta expansión no podrá seguir por siempre.

3. No hay un centro del universo


No es ni la Tierra, ni ningún otro planeta, galaxia ni nada en particular. El universo no tiene centro, y si lo tuviera no sería ni nuestro planeta ni nuestra galaxia.

4. Una gran proporción de lo que se componen las cosas no lo podemos ver


La luz, las ondas de radio o los rayos X son algunas de las cosas que nos permiten ver parte del universo, pero lo cierto es que la mayoría aún está oculta. Pero otros fenómenos como los cambios en la temperatura, las velocidades orbitales o la velocidad de rotación de las galaxias son la evidencia de que eso que no vemos está ahí, que la materia oscura existe.

5. Estructuras a gran escala del universo



Si tenemos en cuenta solo las grandes estructuras del universo, está formado por filamentos huecos, supercúmulos y grupos de galaxias. Algunos supercúmulos forman parte de las paredes, que a su vez son parte de los filamentos. Los espacios vacíos son conocidos como huecos, y estas agrupaciones de cosas y vacíos se debe a la diferencia de temperatura al generarse el universo.

6. El universo es plano



Basados en la teoría de la relatividad de Einstein hay solo tres formas que puede tener el universo: abierta, cerrada y plana. Las mediciones han confirmado que, efectivamente, es plana. Combinando geometría y la idea de la llamada materia oscura se llega a la conclusión de que la forma más probable en que el universo llegue a un fin es mediante la congelación.

7. El universo tiene una edad de 13700 millones de años


Esta medida se hace en base a la radiación cósmica de fondo y tan solo tiene un 1% de precisión. Métodos más antiguos medían la abundancia de núcleos radiactivos y se hacían observaciones en cúmulos globulares de las estrellas más viejas.

8. El universo abarca un diámetro de 150 mil millones de años luz


Eso mismo: medidas actuales creen que el universo tiene un diámetro de aproximadamente 150 mil millones de años luz, aunque se expande cada vez más. Aunque parece poco lógico teniendo en cuenta la edad del Universo, debemos saber que se está expandiendo a una velocidad cada vez mayor.

9. A medida que envejece, el universo se enfría


Diversas observaciones en galaxias lejanas han demostrado que el universo se está expandiendo a pasos agigantados. Otros datos demuestran que gradualmente se va enfriando, por lo que se puede llegar a considerar que el fin del universo se dará cuando este se congele.

10. Estaba caliente cuando era joven...


La teoría más aceptada sobre el origen del universo es la del Big Bang, aunque nadie sabe exactamente qué fue lo que originó este estallido, pero sí que el universo estaba increíblemente caliente en el momento del estallido y se iba enfriando a medida que se expandía. Un minuto luego del Big Bang, se estima que la temperatura era de 1000 millones Kelvin.

martes, 5 de noviembre de 2013

La ceniza de los supervolcanes es capaz de convertirse en lava a kilómetros de distancia




Los supervolcanes, como el que se encuentra inactivo bajo el Parque Nacional de Yellowstone en Wyoming, Estados Unidos, son capaces de producir erupciones miles de veces más poderosas que las erupciones volcánicas normales. Aunque solo ocurren una vez cada varios miles de años, estas erupciones tienen el potencial de matar a millones de personas, además de por supuesto exterminar animales y arrasar campos agrícolas, debido al tremendo calor y a la cantidad ingente de cenizas que liberan a la atmósfera.

Ahora, unos investigadores, de la Universidad de Misuri en la ciudad estadounidense de Columbia, han mostrado que la ceniza producida por los supervolcanes puede estar tan caliente que es capaz de convertirse en lava cuando se posa en el suelo a decenas de kilómetros de distancia de la erupción original.



Lo usual es que, tras una erupción volcánica, la lava fluya directamente desde el volcán hasta que a cierta distancia del mismo se enfría lo suficiente para solidificarse en el terreno. Sin embargo, los investigadores encontraron evidencias de un antiquísimo flujo de lava a decenas de kilómetros de distancia de una erupción del supervolcán de Yellowstone que ocurrió hace alrededor de 8 millones de años.



Hace algún tiempo, el profesor Graham Andrews de la Universidad Estatal de California en Bakersfield descubrió que ese flujo de lava estaba hecho de cenizas expulsadas durante la erupción. El hallazgo parecía un tanto confuso y cuestionable. Sin embargo, ahora el equipo de Alan Whittington, Genevieve Robert y Jiyang Ye, de la Universidad de Misuri, ha determinado cómo ese singular fenómeno pudo ser posible.



Durante la erupción de un supervolcán, los flujos piroclásticos, que son nubes gigantes de piedras y cenizas a temperaturas muy elevadas, viajan a gran distancia del volcán. Los autores del nuevo estudio han determinado que la ceniza de los supervolcanes tiene una temperatura elevadísima, superior a la de la ceniza de un volcán normal, y que eso, con la ayuda de un fenómeno adicional de calentamiento, hace que dicha ceniza se convierta en lava cuando aterriza, por lo que a partir de ese momento es capaz de fluir por el terreno hasta que se enfría y solidifica.



Sin ningún proceso adicional que la ayudase, parecería poco creíble que la ceniza no se pudiera enfriar, durante su trayecto aéreo, lo suficiente como para no poder ya transformarse en lava una vez que aterrizase en el terreno. Sin embargo, hay una explicación plausible de cómo la ceniza de un supervolcán puede tener la temperatura suficiente para convertirse en lava cuando llega al suelo. Los investigadores opinan que, al menos en el caso estudiado, el fenómeno es posible por la altísima temperatura inicial de la ceniza más un proceso conocido como "calentamiento viscoso". La viscosidad es una medida del grado de resistencia a fluir que experimenta un líquido. A mayor viscosidad, menos fluida es la sustancia. Por ejemplo, el agua tiene una viscosidad muy baja, por lo que fluye con mucha facilidad, mientras que la melaza tiene una viscosidad más alta y por eso fluye con mayor lentitud.


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Ejemplo, en Idaho, de lava que tras deslizarse sobre un terreno se acabó solidificando. Esta lava provenía de la erupción, a kilómetros de distancia, de un supervolcán en Yellowstone, acaecida hace 8 millones de años. (Foto: Graham Andrews, profesor de la Universidad Estatal de California en Bakersfield)



El proceso del calentamiento viscoso se puede ver como lo que le ocurre a la melaza cuando se la remueve con una cuchara dentro de un tarro. Es muy difícil remover el contenido de un tarro de melaza, y hay que usar mucha fuerza para mover la cuchara con el brío suficiente. Sin embargo, al remover con brío la melaza, la energía que estamos usando para mover la cuchara se transfiere a la melaza, la cual se calienta un poco. Esto es el calentamiento viscoso.



Algo comparable le ocurre a la ceniza de un supervolcán. Cuando la ceniza caliente entra en contacto con el terreno después de su vuelo a una velocidad enorme, esa energía análoga a la recibida por la melaza hace que la ceniza aumente de temperatura. Este calor extra creado por el calentamiento viscoso no es muy grande pero sí suficiente como para causar que la ceniza, que ya de por sí está aún muy caliente por provenir de un supervolcán, se derrita y comience a fluir como lava por el terreno.