miércoles, 13 de noviembre de 2013

Ruinas en la Luna: Civilizaciones antiguas

Desde que el hombre aterrizó en la Luna y las imagenes que dieron al mundo no parecieron muy reales, existe una conspiranoia colectiva, de que ocultan algo en la Luna. Una de las inquietudes mayores es si realmente existen ruinas en la Luna.

Es de lo que trata la siguiente investigación que les ofrecemos.
Ex empleados de la agencia espacial norteamericana afirman haber visto y tener evidencias de que la serie de misiones Apolo tenía el fin concreto de estudiar edificaciones fotografiadas por sondas no tripuladas.
Edificios en ruinas; edificios en la superficie de la Luna; edificios aparentemente de una gran antigüedad. Pero, ¿quién los había levantado? Nosotros, los humanos, esta claro que no. Solo quedaba una respuesta: esta era obra de una civilización no humana. Juan José Benítez, periodista e investigador español (Del programa televisivo "Planeta Encantado")

Poco después de que el módulo "Águila" se posara sobre la superficie de la Luna en julio de 1969, la frecuencia cardíaca de Neil Amstrong se aceleró a 160 pulsaciones por minuto. Según la NASA, el corazón del astronauta se veía exigido por la recolección y el traslado de piedras hacia el módulo lunar. Pero a cuatro décadas del primer alunizaje, otra versión cuestiona el verdadero origen de la excitación que sufrieron los astronautas de la misión Apolo poco después de su llegada. Una versión de la historia mucho más oscura y escalofriante. "No fue el insignificante peso de las rocas lo que precipitó el corazón de Amstrong, fue la visión de aquel edificio", asegura el escritor J.J. Benítez en la serie televisada "Planeta Encantado".

Según explica Benítez, la verdad del motivo de las misiones "Apolo" consistía en documentar lo mejor posible ciertas construcciones que habían sido fotografiadas con antelación por satélites americanos no tripulados. "Todo estaba minuciosamente programado", relata el investigador.

Desde que el Apolo 11 regresara airoso de su titánica proeza, muchos altos responsables de las misiones lunares dejaron entrever la existencia de un hallazgo de magnitud espectacular, voluntariamente omitido por la agencia espacial norteamericana a la prensa internacional.

"Nuestros astronautas observaron ruinas de ciudades lunares, pirámides transparentes, bóvedas y dios sabe qué más", cuenta el ex asesor científico del Apolo 11, Richard Hoagland.

"Los astronautas también trajeron de regreso algunos productos artificiales, cuyas tecnologías ya fueron utilizadas por Estados Unidos, Rusia, China, India y Japón”, dice Hoagland. "Los norteamericanos trajeron de regreso a la Tierra un secreto sorprendente, descubierto durante la permanencia de los astronautas en la Luna. Y mantuvieron en confidencialidad este secreto durante muchos años".

Por su parte, el periodista español Pepe Ortiz confesó que el ex jefe de telecomunicaciones del Apolo 11, el ingeniero norteamericano Alan Davis, también había hecho referencia a los supuestos materiales selenitas referidos por Hoagland. "Tienen restos de esas ruinas y la han analizado. Las tiene la NASA", asegura Ortiz en el programa televisivo Cuarto Milenio. "Alan Davis me lo dijo", agrega.

20 de julio de 1969: lo que nunca se vio

Situada en el archipiélago de Antigua, la base a cargo del ingeniero Alan Davis se ocupaba de retransmitir la señal proveniente del Apolo 11 hacia la base de Houston, en EE.UU. La existencia de un retraso de 10 segundos en la transmisión permitía a Davis cortar la señal ante cualquier eventualidad, antes que esta llegara a la pantalla de televisor de millones de personas alrededor del mundo.

En pocas palabras, absolutamente nada de lo que la NASA quisiera omitir durante el viaje del Apolo 11 llegaría a los ojos de los televidentes.

Los segundos de retraso con la base de Houston fueron efectivamente aprovechados cuando Davis decidió censurar la transmisión de la señal, después de que aquellas ruinosas instalaciones selenitas hicieran aparición en la pantalla de su monitor. De esta manera, los auténticos fines y resultados de la misión Apolo 11 iban a quedar a la sombra de la opinión pública durante casi cuatro décadas.

Pero, aquella valiosa información terminó por colarse de la mano de muchos de los mayores personajes implicados en el encubrimiento. En particular, el propio Alan Davis, quien, después de su retiro decidiera pasar los últimos días de su existencia en España, iba a convertirse en una de las piezas clave para revelar el secreto espacial. 

"Podría ser una civilización que existía en la Luna mucho antes de que llegaran ellos", explico Davis muchos años después, acerca de aquel 20 de julio de 1969. "Había ruinas que no podían ser rocas una encima de la otra; había huecos que podían se ventanas o puertas". "No había un muro solo. Tenía varios portales. Unos empezando al nivel de un metro desde la superficie, que podrían ser ventanas, y otros más anchos, bajando hasta el nivel de la tierra, que podrían ser puertas".

Las fotos de la polémica

Ken Johnston, ex director de la Sección de Conservación de Fotos del Laboratorio de la NASA, fue otra de las personas que sacudió a la comunidad científica cuando declaró abiertamente que muchas de las fotos de la misión Apolo habían sido alteradas antes de su publicación, y que muchas otras se habían ordenado para la destrucción.

Según dice Johnston, en muchas de ellas se puede observar claramente cómo ciertos monolitos y otras construcciones han sido borradas de las fotografías torpemente con una cuchilla y un aerógrafo, sometidas a un tratamiento que jocosamente el mismo apodaba como el "Photoshop" de aquellos tiempos. En muchas otras imágenes, mediante el uso de software gráficos, cientos de aficionados creen poder "recuperar" visualmente estructuras que han sido oscurecidas antes de que la NASA decidiera difundirlas.

El cuestionado Richard Hoagland, asesor científico durante Apolo, hace incisión sobre los múltiples "arcoiris" que aparecen en multitud de imágenes lunares. De acuerdo con Hoagland, este efecto es causado por las cúpulas de cristal que se hallan sobre el satélite, todas pertenecientes a una civilización extraterrestre desconocida.

"En la Luna no hay agua, no hay atmósfera; no hay impurezas que se cuelen en el cristal y lo hagan frágil. Así que en la Luna el cristal es un material estructural" dice Hoagland. "Cuando construyes edificios de cristal en la Luna, son 20 veces más fuertes que el acero".

Otro personaje clave en la polémica de la imágenes sería el sargento de la Fuerza Aérea de los EE.UU Karl Wolfe, quien se habría desempeñado en una base de Virginia como archivador de fotografías obtenidas por el Lunar Orbiter.

Según Wolfe, en la base tuvo la oportunidad de apreciar muchas imágenes controvertidas, pertenecientes al lado oscuro de la Luna. "Figuras geométricas, torres, construcciones esféricas de gran altura y estructuras parecidas a platos de radar, pero de proporciones colosales".

miércoles, 6 de noviembre de 2013

10 interesantes curiosidades sobre el Universo





El universo es todo: es el lugar donde vivimos, es uno de los mayores misterios sin resolver, es el todo y la nada, un lugar donde todo cambia y del que sabemos poco. ¿Crees que sabes mucho sobre el universo? Entonces, no te pierdas estas curiosidades acerca del Universo a continuación.


1.  Para entender el universo, debemos entender lo más pequeño



A medida que los científicos empezaron a investigar el Big Bang, se dieron cuenta que mientras más atrás iban en el tiempo, se iban encontrando con un universo más pequeño, más caliente y más denso, regido por energías extremadamente altas. Estas condiciones se dieron en el ámbito de la física de partículas, por lo tanto, para entender el universo, se tienen que empezar a estudiar en profundidad las cosas más pequeñas del mismo.

2. Las galaxias buscan separarse lo más posible una de la otra


Las galaxias se están separando la una de la otra a un ritmo cada vez más acelerado, lo que lleva a la conclusión de que, probablemente, el universo podría finalizar en el llamado Big Rip, un desgarro del mismo. Los científicos que creen en este final tan catastrófico se basan en la idea de que esta expansión no podrá seguir por siempre.

3. No hay un centro del universo


No es ni la Tierra, ni ningún otro planeta, galaxia ni nada en particular. El universo no tiene centro, y si lo tuviera no sería ni nuestro planeta ni nuestra galaxia.

4. Una gran proporción de lo que se componen las cosas no lo podemos ver


La luz, las ondas de radio o los rayos X son algunas de las cosas que nos permiten ver parte del universo, pero lo cierto es que la mayoría aún está oculta. Pero otros fenómenos como los cambios en la temperatura, las velocidades orbitales o la velocidad de rotación de las galaxias son la evidencia de que eso que no vemos está ahí, que la materia oscura existe.

5. Estructuras a gran escala del universo



Si tenemos en cuenta solo las grandes estructuras del universo, está formado por filamentos huecos, supercúmulos y grupos de galaxias. Algunos supercúmulos forman parte de las paredes, que a su vez son parte de los filamentos. Los espacios vacíos son conocidos como huecos, y estas agrupaciones de cosas y vacíos se debe a la diferencia de temperatura al generarse el universo.

6. El universo es plano



Basados en la teoría de la relatividad de Einstein hay solo tres formas que puede tener el universo: abierta, cerrada y plana. Las mediciones han confirmado que, efectivamente, es plana. Combinando geometría y la idea de la llamada materia oscura se llega a la conclusión de que la forma más probable en que el universo llegue a un fin es mediante la congelación.

7. El universo tiene una edad de 13700 millones de años


Esta medida se hace en base a la radiación cósmica de fondo y tan solo tiene un 1% de precisión. Métodos más antiguos medían la abundancia de núcleos radiactivos y se hacían observaciones en cúmulos globulares de las estrellas más viejas.

8. El universo abarca un diámetro de 150 mil millones de años luz


Eso mismo: medidas actuales creen que el universo tiene un diámetro de aproximadamente 150 mil millones de años luz, aunque se expande cada vez más. Aunque parece poco lógico teniendo en cuenta la edad del Universo, debemos saber que se está expandiendo a una velocidad cada vez mayor.

9. A medida que envejece, el universo se enfría


Diversas observaciones en galaxias lejanas han demostrado que el universo se está expandiendo a pasos agigantados. Otros datos demuestran que gradualmente se va enfriando, por lo que se puede llegar a considerar que el fin del universo se dará cuando este se congele.

10. Estaba caliente cuando era joven...


La teoría más aceptada sobre el origen del universo es la del Big Bang, aunque nadie sabe exactamente qué fue lo que originó este estallido, pero sí que el universo estaba increíblemente caliente en el momento del estallido y se iba enfriando a medida que se expandía. Un minuto luego del Big Bang, se estima que la temperatura era de 1000 millones Kelvin.

martes, 5 de noviembre de 2013

La ceniza de los supervolcanes es capaz de convertirse en lava a kilómetros de distancia




Los supervolcanes, como el que se encuentra inactivo bajo el Parque Nacional de Yellowstone en Wyoming, Estados Unidos, son capaces de producir erupciones miles de veces más poderosas que las erupciones volcánicas normales. Aunque solo ocurren una vez cada varios miles de años, estas erupciones tienen el potencial de matar a millones de personas, además de por supuesto exterminar animales y arrasar campos agrícolas, debido al tremendo calor y a la cantidad ingente de cenizas que liberan a la atmósfera.

Ahora, unos investigadores, de la Universidad de Misuri en la ciudad estadounidense de Columbia, han mostrado que la ceniza producida por los supervolcanes puede estar tan caliente que es capaz de convertirse en lava cuando se posa en el suelo a decenas de kilómetros de distancia de la erupción original.



Lo usual es que, tras una erupción volcánica, la lava fluya directamente desde el volcán hasta que a cierta distancia del mismo se enfría lo suficiente para solidificarse en el terreno. Sin embargo, los investigadores encontraron evidencias de un antiquísimo flujo de lava a decenas de kilómetros de distancia de una erupción del supervolcán de Yellowstone que ocurrió hace alrededor de 8 millones de años.



Hace algún tiempo, el profesor Graham Andrews de la Universidad Estatal de California en Bakersfield descubrió que ese flujo de lava estaba hecho de cenizas expulsadas durante la erupción. El hallazgo parecía un tanto confuso y cuestionable. Sin embargo, ahora el equipo de Alan Whittington, Genevieve Robert y Jiyang Ye, de la Universidad de Misuri, ha determinado cómo ese singular fenómeno pudo ser posible.



Durante la erupción de un supervolcán, los flujos piroclásticos, que son nubes gigantes de piedras y cenizas a temperaturas muy elevadas, viajan a gran distancia del volcán. Los autores del nuevo estudio han determinado que la ceniza de los supervolcanes tiene una temperatura elevadísima, superior a la de la ceniza de un volcán normal, y que eso, con la ayuda de un fenómeno adicional de calentamiento, hace que dicha ceniza se convierta en lava cuando aterriza, por lo que a partir de ese momento es capaz de fluir por el terreno hasta que se enfría y solidifica.



Sin ningún proceso adicional que la ayudase, parecería poco creíble que la ceniza no se pudiera enfriar, durante su trayecto aéreo, lo suficiente como para no poder ya transformarse en lava una vez que aterrizase en el terreno. Sin embargo, hay una explicación plausible de cómo la ceniza de un supervolcán puede tener la temperatura suficiente para convertirse en lava cuando llega al suelo. Los investigadores opinan que, al menos en el caso estudiado, el fenómeno es posible por la altísima temperatura inicial de la ceniza más un proceso conocido como "calentamiento viscoso". La viscosidad es una medida del grado de resistencia a fluir que experimenta un líquido. A mayor viscosidad, menos fluida es la sustancia. Por ejemplo, el agua tiene una viscosidad muy baja, por lo que fluye con mucha facilidad, mientras que la melaza tiene una viscosidad más alta y por eso fluye con mayor lentitud.


[Img #15904]


Ejemplo, en Idaho, de lava que tras deslizarse sobre un terreno se acabó solidificando. Esta lava provenía de la erupción, a kilómetros de distancia, de un supervolcán en Yellowstone, acaecida hace 8 millones de años. (Foto: Graham Andrews, profesor de la Universidad Estatal de California en Bakersfield)



El proceso del calentamiento viscoso se puede ver como lo que le ocurre a la melaza cuando se la remueve con una cuchara dentro de un tarro. Es muy difícil remover el contenido de un tarro de melaza, y hay que usar mucha fuerza para mover la cuchara con el brío suficiente. Sin embargo, al remover con brío la melaza, la energía que estamos usando para mover la cuchara se transfiere a la melaza, la cual se calienta un poco. Esto es el calentamiento viscoso.



Algo comparable le ocurre a la ceniza de un supervolcán. Cuando la ceniza caliente entra en contacto con el terreno después de su vuelo a una velocidad enorme, esa energía análoga a la recibida por la melaza hace que la ceniza aumente de temperatura. Este calor extra creado por el calentamiento viscoso no es muy grande pero sí suficiente como para causar que la ceniza, que ya de por sí está aún muy caliente por provenir de un supervolcán, se derrita y comience a fluir como lava por el terreno.

Kempff: el placer de escribir sobre las pasiones humanas




MARCELO SUÁREZ R./ EL DEBER

Desde que publicó Luna de locos, Manfredo Kempff Suárez se convirtió en uno de los novelistas referentes de este género en la literatura cruceña. Hasta el momento lleva ocho novelas, incluyendo la última, Las extravagancias de Mariona, que da a  conocer primicialmente a través de Brújula.

La oportunidad es propicia para hacer un recorrido por la bibliografía de Kempff Suárez y ahondar en las temáticas de sus obras, cuyas historias plantean un amplio universo de personajes, situaciones y lugares.
Exploración

Del primer periodo de su obra novelística, Kempff destaca Luna de locos (1994) y Sandiablo (2000). Esta última narra las peripecias de Luciano Salvatierra, sujeto que vive ahogado en un vaso de alcohol, duerme en un sueño de torturas y delirio y siente que le amputan su bien más preciado: el sexo. 

Son obras en las que Santa Cruz de la Sierra es protagonista  pero no desde una mirada telúrica ni nostálgica, sino por temas que en su tiempo no se podían mencionar. “Luna de locos habla del machismo, de la locura y del valor de la mujer en los años en los que tenía que aguantar muchas cosas y sostener el hogar. El hombre se imponía por la fuerza, pero era la mujer la que  mantenía muchas veces el hogar”, menciona el autor. 

 Sobre esta obra, la más conocida de todas su novelas,  Kempff resalta que ha sido la única llevada a la pantalla chica en una producción de Safipro, dirigida por el extinto Enrique Alfonso. “Recuerdo que le pedí a ‘Quique’ Alfonso que la serie fuera real, que se basara en la novela. Y se basó tanto que terminó siendo algo escandaloso, porque la gente no estaba acostumbrada a imágenes tan fuertes”, expresó Kempff que también destacó el reparto que se utilizó para la serie, especialmente la presencia de mujeres conocidas de la TV local.   

 En medio está Margarita Hesse (1997), novela que describe la historia de una mujer que sorprende a su círculo de amistades conservador contando con detalles sus amoríos adúlteros.

“El machismo también está presente en Margarita Hesse, pero desde la visión de la dueña del escenario, la dama que termina con el hombre que quería aunque fuera en sillas de ruedas pero con él a su lado”, añade el escritor, antes de hablar de Hombres de papel (2003), novela surgida de su experiencia como ministro de Informaciones en el gobierno de Banzer. 

 Kempff señala que escribió el  libro poco despues de salir del ministerio y tras haber quedado un “poco escaldado con la prensa”. “Muchos dijeron que fue una venganza mía contra los periodistas, pero no fue así. La idea era decir lo que yo advertía desde mi posición sobre el poder que tienen los dueños de los medios. Es un libro que se ha perdido un poco y que ahora sería muy interesante volver a hablar de su contenido, tomando en cuenta el conflicto permanente del Gobierno con los medios”, dice el novelista.

 Al año siguiente publicó El águila herida (2004), su novela más extensa hasta el momento, que habla de la persecución en el país a un oficial nazi. Luego de una pausa prolongada vino Confesiones inconclusas de Juan de Dios (2011), que se desarrolla en un convento de La Paz, donde los sacerdotes cometen aberrantes situaciones de abuso. 

 La aberración también está presente en su séptima novela, Los violadores del sueño (2012), basada en un hecho que conmocionó a la ciudadanía: los ultrajes cometidos por un grupo de menonitas contra más de un centenar de mujeres de la comunidad de Manitoba. “No pude dar crédito a lo que había sucedido, sobre todo porque se trata de gente honrada y pacifica”, expresa Kempff.
Sexualidad en la tercera edad

Finalmente, en Las extravagancias de Mariona, su última novela y la octava de su producción, aborda la decadencia del hombre en todo sentido, pero sobre todo desde el punto de vista físico, afectivo y  sexual. En este nuevo trabajo, el personaje central bordea los 70 años y se enamora de Mariona, una mujer a quien supera ampliamente en edad pero que está dispuesto a complacer. Para ello recurre a toda clase de artes para mantener viva su energía sexual.

“El sexo fue un elemento central en la construcción del personaje masculino, porque fue una manera de reflexionar como se está manejando el tema en estos tiempos, en los que vemos que   los hombres de edad muy avanzada también pueden tener las mismas posibilidades de rendir en la cama, al igual que alguien más joven”, opinó Kempff. 

 El autor es un convencido de que estos temas no son ajenos a la realidad cotidiana, pero observa que muchos no se atreven a hablar de ello porque todavía son considerados tabú. “En Confesiones inconclusas de Juan de Dios me refiero a cuestiones muy delicadas, como el celibato, y en Los violadores del sueño, acerca de las consecuencias de vivir en una sociedad tan conservadora. Son  temas que a la gente le cuesta discutir, pero ahí están. No son ajenos a nuestra realidad”, complementó Kempff.

 El escritor cruceño acaba de concluir esta obra, y aunque todavía no tiene fecha definida para su publicación, hay la posibilidad de editarla bajo algún sello de Argentina. Mientras tanto, su último borrador deja ver de que se trata de otra novela que superará las 300 páginas, otra característica de las obras de Kempff Suárez  en este género 
SU OBRA  
ALGUNOS DETALLES DE LA BIBLIOGRAFÍA DE KEMPFF

1.  Producción. Luna de locos tiene tres ediciones bolivianas, dos argentinas, una chilena, una española y una polaca.
2.  Familia. Kempff agradece a  su madre Justita Suárez, que ilustró la portada de una de las ediciones de Sandiablo y a  su esposa María Teresa, por apoyar su trabajo.  
3.  Brasil. Sandiablo también tiene una edición brasileña, correspondiente a la participación de Kempff en la Bienal de Literatura de Río 2008. 

 Sus obras  
PUBLICÓ SIETE NOVELAS Y UN CUENTO  
1.  Luna de locos (1994). Fabián es el personaje central de esta historia de locura y amores  desorbitados en la vieja Santa Cruz. 
 2. Margarita Hesse (1997). En una sociedad machista, una mujer enfrenta los rígidos códigos morales y al poder.
 3.  Sandiablo (2000). En torno a Luciano Salvatierra, se atraviesa una cuadrilla de personajes del más puro realismo mágico.
 4.  Hombres de papel (2003). Teodoveo Porras y Porras, un viejo rico y poco cultivado, enamora a una joven, 60 años menor que él. 
 5.  El águila herida (2004).  Un oficial alemán llega hasta la Chiquitania boliviana luego de innumerables peripecias.
 6.  Confesiones inconclusas de Juan de Dios (2011). En un convento del pueblo paceño de Copacabana, ocurren situaciones oscuras. 
 7.  Los violadores del sueño (2012). En una sociedad  tradicional, pacífica, digna y entregada a Dios, una decena de pervertidos atemoriza a  sus congéneres
 8.  Cuando fui Nerón (2008). Cuento acerca de un hombre que una mañana despierta convertido en un perro.