domingo, 2 de diciembre de 2012

El Arco de Artemisa, Segundo Episodio - Los Doce Misterios


Ha pasado más de un año desde la publicación del Primer Episodio de “El Arco de Artemisa”. En invierno (del sur) del 2013 se va presentar el concierto como un lanzamiento oficial de la música del libro. Y en el mes de noviembre de 2013 se viene el Segundo Episodio de la trilogía. La campaña de interacción ha iniciado el mes de noviembre de 2012 y continuará hasta el lanzamiento de la próxima novela. Así que, con ustedes, el afiche oficial de: “El Arco de Artemisa, Segundo Episodio – Los Doce Misterios”.



martes, 29 de mayo de 2012

Patética espera

Crónica de una patética espera.
Por Gaburah Lycanon

Día flojo de trabajo, salí de la oficina con pocos ánimos de existir demasiado. Pensaba en Bukoswky y la facilidad que tiene para desagradar a la gente, conozco pocos colegas del mundo de la literatura que lo soporten, menos que lo entiendan; me entremezclo tan fácilmente con gente como él, que pronto entendí qua hay demasiados “Bukoswskys” en el mundo, igual de insoportables e insufribles.

Avenida Arce, ciudad de La Paz, Bolivia. Estaba parado frente al Multicine, centro comercial muy frecuentado por jóvenes, púberes y adolescentes. Me paré en la puerta del centro comercial, encendí un cigarrillo y empecé a esperar a la persona que me citó para ver una película. Ella quería ver “The Avengers”. Me rehusaba a ver ese proyecto, pero terminé convencido por una sonrisa mínima.

Y allí estaba yo, con mi traje de pasante universitario, fuera del trabajo a una hora anormal y esperando a una chica. Miré en derredor, había grupos de muchachos y muchachas haciendo el típico escándalo de quienes se divierten, todos tenían dos cosas en común: eran flacos y de raza blanca. En el estacionamiento había autos aguardando a los chicos que me rodeaban, en algunos casos eran los padres, saliendo de su turno del trabajo para recoger a sus hijos, o hijas. Mientras miraba a la “bonita” gente pudiente de la burguesía paceña, un andrajoso vagabundo se me acercó y me pidió dinero; no pude hacer más que sonreírle y ofrecerle un cigarrillo, el sujeto agradeció y se fue. Miraba al oscuro vagabundo irse cuando noté las insólitas expresiones de asco de los niños que me rodeaban, no sé si sintieron náuseas del vagabundo, o de mi actitud hacia él; sospecho que sólo sintieron asco de mi fea cara y mi expresión de psicópata peligroso.

Seguí esperando, ella estaba retrasada. Vi a una joven parejita pararse a mi lado, de toda la plaza del centro comercial se tenían que parar justo a mi lado. Niño y niña estaban tomados de la mano. Compartían un helado mientras el chiquillo le decía cosas bastante pusilánimes a quien, por deducción, pensé sería su noviecita. Recordé el libro que publiqué el año pasado, el amor de cachorros, y sonreí para mis adentros. El muchacho se alejó un momento para comprar no sé qué y la niña me miró de reojo; desvié la mirada, ella me preguntó la hora, “cinco y media”, dije, “no le hablaba a usted”, respondió; noté que le hablaba a un sujeto que estaba detrás mío, imaginé que era su padre. El tipo me miró como si fuera un pedófilo violador y la chiquilla como si fuera algo que se sacó del trasero. Cuando regresó el muchacho, los tres se fueron muy felices en una camioneta Durango; sentí asco de las familias.

Pasó otro vagabundo, me pidió dinero, le di otro cigarrillo; el sujeto se fue, sonriendo. Seguía esperando, cuando lo noté ya me había quedado dos horas parado allí. En ese tiempo, un policía me obligó a alejarme del cajero automático porque debían cambiarle el dinero. Otra mirada de inmundicia, esta vez procedente de un traje verde olivo y una escopeta en las manos. También se topó conmigo un hombre de traje, notoriamente caucásico y yo creo que israelita, ni siquiera se disculpó por haberme atropellado. Un par de cholitas, de raza aymara, me pidieron irme más lejos porque tapaba sus puestos de venta. Cerca de donde me aposté fui desalojado por un técnico de raza negra, que quería arreglar las conexiones telefónicas, justo donde estaba parado. Terminé sentado en una banqueta, soportando las ambrosías amorosas que un par de adolescentes salpicaba sobre mi irritada mente.

Ya habían pasado dos horas y media, miré el reloj y mi cita no llegaba. Encendí otro cigarrillo y entonces la flama del mechero me hizo notar algo importante: “No tenía tal cita porque la chica que me citó no existía, en primer lugar. Eso lo inventé para evitar que mi jefe me diera trabajo extra”. Reí por lo patético que me sentí, abandoné el centro comercial y fui a casa a destapar un vodka, añoré el boxeo, pero esta noche le toca su turno al piano.

jueves, 12 de abril de 2012

Proyecto Ovnis - La Base Antártica



Sin lugar a dudas la peor de todas las guerras de nuestra historia fue la Segunda Guerra mundial, que cobró la vida de sesenta millones de seres humanos. Cuando terminó,  las misiones de investigación comenzaron a recorrer la Alemania vencida. Los informes de aquellas misiones fueron publicados. Sólo el catálogo cuenta trescientas páginas. En doce años, la evolución técnica del Reich había tomado rumbos singularmente divergentes.

Al lado de diferencias en materia técnica, había diferencias filosóficas aún más asombrosas... Habían rechazado la relatividad y olvidado, en parte, la teoría de los quanta. Creían en la concavidad de la tierra. Su cosmogonía habría puesto los pelos de punta a los astrofísicos aliados.

Si en doce años pudieron abrirse tales abismos en nuestro mundo moderno, a despecho de los intercambios y de las comunicaciones, ¿qué pensar de las civilizaciones que pudieron desarrollarse en el pasado? ¿Hasta qué punto están calificados nuestros arqueólogos para juzgar sobre el estado de las ciencias, de la técnica, de la filosofía, del conocimiento, por ejemplo, entre los mayas o entre los egipcios?

 Si las investigaciones de civilizaciones antiguas han sido realizadas por hombres que opinan que la civilización moderna es la única civilización técnica posible; entonces, al contemplar un megalito de 1200 toneladas cortado cúbicamente por mano humana, trasladado y colocado al lado o encima de otro semejante, también por humanos, no queda más remedio que imaginar, o la ayuda de Dios, o un colosal y chocante trabajo de hormigas-hombre-esclavos, que tenían como únicas herramientas, cuerdas, palancas,  troncos de árboles y unos pocos utensilios de metal.

Sin embargo, es posible que un pensamiento totalmente distinto del nuestro pudiera concebir técnicas tan perfeccionadas como las nuestras, aunque también diferentes: instrumentos de medición y métodos de manipulación de la materia sin ninguna relación con lo que nosotros conocemos, y que no habrían dejado ningún rastro visible a nuestros ojos. Es posible que una ciencia y una tecnología poderosas aportaran soluciones distintas a las nuestras, a los problemas planteados y desaparecieran totalmente con el mundo de los faraones o los toltecas.

Para nosotros resulta difícil de creer que una civilización pueda morir, borrarse del todo de la memoria de los pueblos. Y resulta más difícil todavía creer que haya podido diferenciarse de la nuestra hasta el punto de que no podamos reconocerla como civilización.

Algo diferente a nuestra “normalidad política” sucedió en la Alemania nazi. Las circunstancias económicas y sociales que siguieron a su derrota en la primera guerra mundial en Europa, sumada a la perversidad del tratado de Versalles, en contra del pueblo alemán, fueron la tierra abonada en la que germinó la ideología que impulsó, y llevó a la cúpula gobernante a las personas que acompañaron a Adolfo Hitler. Tal ideología  realmente era y es de otro mundo. Un mundo olvidado y resucitado por el Tercer Reich. Un mundo ante el cual la cultura actual cierra los ojos y se esfuerza para apartarlo de su visión.

Pocos saben que la Alemania Nazi gastó en investigaciones esotéricas más recursos que los Aliados en desarrollar la bomba atómica. La Anhenrbe (institución dedicada al estudio del pasado y a la recuperación del ancestral germánico) literalmente “peino” el globo terrestre en busca de “secretos” antiguos.

Los nazis serían fanáticos pero no imbéciles.  Si invirtieron tal enormidad de recursos,  era porque tenían probabilidades de encontrarlos.

¿Qué, o Quién, o por medio de que técnica o disciplina obtuvieron información que tras estudiarla se convirtió en seguridad para buscar algo escondido por toda la faz del planeta?

La respuesta; por más ridícula que parezca al lector contemporáneo, es:

Recuperaron mitos, leyendas, tradiciones, folklore, regados por todo el mundo. Tal información sumada a la arqueología, la semántica y al conocimiento guardado por sociedades secretas como la Thulegesellschaft, o la Sociedad del Vril; son la fuente de la cual obtuvieron la información que los llevó a buscar una puerta que finalmente encontraron en la Gélida y olvidada Tierra de la Reina Maud: La Antártida.

Detrás de esta puerta lograron el contacto directo con seres de otro mundo y de ellos obtuvieron conocimientos que les permitieron el acceso a una fuente de Energía con la cual impulsaron tras construir los Haunebu, los OVNIS Nazis.

De ser cierto este “realismo fantástico”, surge una pregunta obvia:
¿Si los nazis poseían tal tecnología, cómo es que perdieron la guerra?

Sólo cabe una respuesta:

La guerra no ha terminado, sólo habría subido un escalón. Ha regresado al punto en el que quedó hacen milenios y, en algún momento continuará y será desiciva, la Batalla Final.

¿Qué guerra hacen milenios?
¿Entre quienes?
¿Por qué razones?
¿Qué Batalla Final?

miércoles, 4 de abril de 2012

Editorial de la Casa de Tharsis habla sobre El Arco de Artemisa

PUBLICADO EN: http://editorialdelacasadetharsis.blogspot.com/
 
Constituye todo un privilegio para la Editorial de la Casa de Tharsis, publicar en su Blog una versión PDF de esta obra verdaderamente inédita, fruto del tesón de un camarada veganista, que con una gran dosis de entusiasmo y obsesión, pudo plasmar finalmente una visión muy particular, sui generis, de su propio proceso interno muy íntimo, que se caracteriza por la influencia de la lectura de las obras de Nimrod de Rosario y la búsqueda de la propia verdad. Decimos que es "sui generis", porque sale de todo marco literario que cabría esperar de un libro estratégico. Es un novela con una fuerte carga emocional, dirigida a todos los públicos, pero sobretodo al público adolescente.

Gabriel Gaburah Michel, más conocido ahora entre los escritores y aficionados a la lectura, así como entre los seguidores y estudiosos de la Sabiduría Hiperbórea, como Lycanon (lobo hecho hombre) plasma en la obra la vivencia de un trovador, músico, artista, que de la noche a la mañana descubre en el profundo sentimiento púdico de un primer amor de adolescencia, el significado de una vida plagada de lucha, dolor y desengaños. En la trama llena de aventuras cuyos protagonistas expresan una rara mezcla de locura juvenil en pugna con el principio del deber de luchar en una guerra esencial milenaria por la libertad del Espíritu encadenado, y en cuya trama deben enfrentar a poderosos demonios representantes de las potencias de la materia, Gaburah denuncia la falsedad de una sociedad sumida en el letargo, el conformismo y la distorsión de la historia oficial y la cultura que ha corrompido su sentido del Honor. 

Presentación de la Primera Edición Limitada
 de 100 ejemplares artesanales.
De la saga "El Arco de Artemisa", esta entrega, "Prefacios de Batalla", primera parte de la que será una trilogía, ha sido duramente cuestionada por la crítica literaria, que la tildo de "apología del fascismo", por el hecho de reflejar una anhelo de reivindicación de símbolos supuestamente proscritos por la religión, atreviéndose a denunciar abiertamente al sionismo internacional y la sinarquía que lo secunda en su afán de instaurar el Gobierno Mundial. 

Y tal vez esa es la virtud de este libro lleno de imágenes artísticas intercaladas con runas e historias de amor y lucha, sueños juveniles y sublimación sexual; mostrar a la Virgen de Agartha, a la que posiciona como elemento singular y símbolo de transformación por excelencia, asimilándola en uno de sus personajes emblemáticos "Diana", la gran protagonista de esta obra, el gran amor de su vida, enseñándola a una juventud en crisis existencial e incertidumbre, que busca con ansia una salida a este si no, cargado de especulación, contradicción, incierto, en el que se ha convertido este mundo, que intuyen es un infierno, un laberinto sin salida.

El autor manda un mensaje a toda esa comunidad adolescente, para recordarle que HAY UNA SALIDA. QUE SÓLO DEBEN EMPEÑAR SU VOLUNTAD EN ENCONTRARLA PARA  VISLUMBRAR AL FIN UNA LUZ EN MEDIO DE LA OSCURIDAD: EL A-MORT.

martes, 3 de abril de 2012

Prensa boliviana habla de El Arco de Artemisa



El autor franco-boliviano culminó la primera entrega de una trilogía.
Literatura fantástica para adolescentes es el aporte literario que Gaburah Lycannon crea con El arco de Artemisa, para encontrar emociones olvidadas en los lectores, a través de hechos reales y fascinantes, de carácter esotérico y sobrenatural. Una trilogía que encamina problemas como el amor y el reconocimiento de uno mismo desde aspectos filosóficos refleja la obra, que ya se encuentra disponible y a la venta en la librería Armonía, a un costo de 35 bolivianos. 
La novela va dirigida para un público juvenil y dinámico, y relata problemas que conciernen a los adolescentes en su desarrollo y su descubrimiento del amor. 
EL PRIMER AMOR. “Traté de expresar las virtudes y agonías del primer amor, proyectando toda su dulzura y almizcle a la vez”, enfatiza Lycannon, quien trató de dar un enfoque cotidiano a la novela fantástica que escribió para acercar más a la juventud. La fantasía de una cultura ancestral hecha su luz sobre la vida de los personajes. “El segundo hilo narra lo sobrenatural, la forma en cómo algunos eventos imposibles pueden exaltar una vida llena de satisfacciones hasta convertirla en una pesadilla”, destaca Lycannon. La historia, en tanto ingrediente educativo, interviene también y transporta al lector al pasado de Rusia, Francia, Egipto, Alemania y Bolivia.
Autoayuda audiovisual. Los adolescentes y sus enfrentamientos a la vida son el eje de El arco de Artemisa, novela que el autor empezó a trabajar desde su pubertad, tras observar experiencias de sus amigos. “Me he ocupado de traducir los elementos más importantes de la Sabiduría Hiperbórea en términos simples como para que todos nuestros jóvenes puedan entenderlos“.  
La sabiduría de este pueblo de inmortales, que en la antigüedad vivía al norte de Grecia y alcanzó un alto grado de conocimientos, se ve reflejada en el libro. 
“Es una ciencia que puede ayudar a cualquier persona a superarse, por eso, quizá, podría considerar que mi novela tiene algo del género de autoayuda para los lectores”, especifica el autor. 
Lycannon añade que la novela contiene ilustraciones visuales que se relacionan con lo que acontece en algunas escenas importantes de la trama argumental. “El lector podrá encontrar a lo largo de la novela una serie de dibujos que reflejan el drama del libro. Además, la obra incluye una banda sonora, que voy a lanzar este mes por internet”. La distribución del material será gratuita. “La segunda parte de la trilogía será publicada al próximo año si todo sale bien. En tanto que la tercera aún no tiene fecha fija”, adelanta el escritor, de 25 años.
35 bolivianos es el costo de El arco de Artemisa, novela que contiene esoterismo y amores juveniles.
“El libro que fundamentó mi obra es El misterio de Belicena Villca, de Nimrod del Rosario, una novela escrita durante las dictaduras argentinas con hechos asombrosos”.
Gaburah Lycannon / ESCRITOR Y COMUNICADOR
Sobre un personaje llamado gaburah lycannon. Su verdadero nombre es Gabriel Michel, aunque es más conocido como Gaburah Lycanon en los ámbitos artísticos. Nació en La Paz un 21 de agosto de 1986. Sangre francesa corre por sus venas, y confiesa que inevitablemente, desde muy pequeño, se siente arraigado a la cultura de este país. Tras graduarse del Instituto Bancario, se dedicó de pleno a la música y desarrolló una pasión por el rock japonés. Trabajó en la Sociedad Coral y conjuntamente en la Sinfónica Nacional. Estudió comunicación social en la Universidad San Francisco de Asís. 
Publicaciones y trabajos. Escribió un par de artículos que salieron en un diario paceño hasta que el 14 de noviembre de 2011 estrenó su primera obra, El arco de Artemisa, la cual continúa en proceso de escritura, pues pretende ser una trilogía.

Lote listo / Stuff ready



El lote de libros está listo y se está vendiendo en formato impreso en La Paz.


Books stuff ready and being sold in La Paz, cooming soon there will be a PDF version for customers outside from Bolivia.